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Temperatura y Humedad

La temperatura y la humedad afectan a nuestros instrumentos musicales más de lo que podríamos pensar, la madera con la que están construidos es muy sensible a estos factores obligándonos a tomar medidas básicas para evitar problemas a futuro.

Dentro de nuestra casa hay habitaciones que tienen mayor o menor porcentaje de humedad ambiente y es muy común que no lo notemos hasta que sea muy tarde, closets y placares que están junto a paredes por donde circulan los caños de agua, habitaciones con baño privado que suelen inundarse con el vapor de las duchas, guitarras ubicadas delante de ventanas que reciben el sol directo provocando un efecto invernadero o en los maleteros de los autos en verano.

Podríamos decir que la humedad es el talón de Aquiles de los instrumentos de madera, tanto el exceso como la falta de ella genera graves problemas.

No hay que confundir humedad ambiente con la humedad relativa que la madera tiene en su interior, si bien una incide irremediablemente sobre la otra, ambas son distintas y se miden con higrómetros de distintas características.

El exceso de humedad es absorbido por la madera, hinchándola y aumentando su volumen (tamaño), esto deforma los diapasones, hace que los trastes se desclaven, arquea la tapa armónica, tuerce los mangos, licua los pegamentos solubles en agua como la cola de carpintero, la cola fría, cola caliente, etc.

En cambio la falta de humedad resquebraja las maderas, se parten y quiebran sin haber recibido ningún golpe, fundamentalmente las que se encuentran sujetas a tensiones y torsiones por tracción como por ejemplo la Tapa Armónica de las guitarras acústicas, los puentes de madera que soportan la tensión de las cuerdas, los diapasones, etc.

Con respecto al frío hicimos pruebas extremas a -20º por un lapso de 3 meses y contrariamente a lo que se puede pensar, no empeora el sonido, sino todo lo contrario, lo mejora, el frío extremo actúa en forma molecular acelerando el envejecimiento (madurez) de las maderas, haciéndolas más livianas y resistentes, que es justamente lo que se busca.

Como era de imaginar el calor excesivo ablanda los pegamentos (los vuelve a su estado gel), tuesta (broncea) las lacas, también dobla las maderas sujetas a tensiones.

Lo mejor que podemos hacer es tener a nuestros instrumentos en atriles (para que puedan vibrar), cerca nuestro, siempre afinados y listos para ser usados, en un ambiente con temperatura media (20º-28º) y humedad media (30%-50%).